Daria Platónova, hija del filósofo ruso Aleksandr Dugin, murió al explotar el automóvil que conducía cerca del pueblo de Bolshie Vyazemy, en la región de Moscú.

Los testigos de la explosión, que ocurrió alrededor de las 21:45 hora local, señalaron que una fuerte deflagración sacudió el vehículo en medio de una ruta, diseminando escombros por toda la zona.

A continuación, el vehículo chocó contra una valla antes de quedar completamente envuelto por las llamas, según se desprende de videos y fotos tomados en el lugar de los hechos, refirió la cadena de noticias RT.

Daria Platónova se dedicaba al periodismo, la filosofía y las ciencias políticas. Dugin, padre de la víctima, es un filósofo que retomó la tradición del nacionalismo ruso para apoyar la presidencia de Vladimir Putin; elaboró una teoría de las relaciones internacionales que advierte sobre el potencial de crecimiento de Eurasia en un mundo multipolar.

Este lunes, los servicios de seguridad rusos (FSB) aseguraron que el crimen fue preparado por los servicios secretos ucranianos y cometido por una ciudadana de Ucrania identificada como Natalia Vovk, quien escapó a Estonia.

“Como resultado de investigaciones urgentes, el servicio de seguridad federal ha resuelto el asesinato de la periodista rusa Daria Dugina, nacida en 1992”, subrayó el FSB en un comunicado reproducido por la agencia rusa de noticias Tass.

El presidente ruso, Vladimir Putin, denunció el suceso como un “crimen despreciable”.

“Un crimen despreciable, cruel, puso fin prematuro a la vida de Daria Duguina, una persona brillante y talentosa dotada de un corazón verdaderamente ruso”, declaró Putin en un mensaje de condolencias publicado por el Kremlin y expresado a los allegados de la joven.

“Si se confirma la pista ucraniana y eso deberán verificarlo las autoridades competentes, estaremos hablando de terrorismo de Estado por parte del régimen de Kiev”, había advertido la vocera de la Cancillería rusa, Maria Zajarova.

Un asesor del presidente ucraniano, Volodimir Zelenki, rechazó la acusación de Moscú.

“No somos un Estado criminal, como Rusia, y definitivamente no somos un Estado terrorista”, dijo Mijailo Podoliak a la TV estatal de Ucrania.

“Ucrania no tiene nada que ver” con el asesinato, agregó Podoliak.

Allegados a la familia de Duguin dijeron a agencias de noticias rusas que el objetivo del ataque había sido el intelectual, ya que padre e hija habían viajado juntos a un festival tradicional y que, por motivos no especificados, Duguina decidió regresar del evento sola.

La agencia de noticias estatal rusa TASS dijo que, según resultados preliminares de la investigación a los que tuvo acceso, la explosión fue resultado de la detonación de al menos 400 gramos de TNT plantados bajo el vehículo, del lado del conductor.

La joven asesinada expresaba visiones similares a las de su padre como comentarista del canal de TV nacionalista ruso Tsargrad, y por esto, en marzo, había sido sancionada por Estados Unidos por su trabajo como jefa de edición de United World International, un sitio de Internet al que Washington acusa de “diseminar desinformación y propaganda prorrusa”.