10.9 C
Comodoro Rivadavia

Los 65 de Ricardo Mollo, el cumpleaños de un Nene de Antes

Nacido en Pergamino, Buenos Aires, el 17 de agosto de 1957, Ricardo Jorge Mollo es uno de los próceres vigentes del rock nacional, que no se olvida de las raíces folclóricas, a las que reivindica con sus composiciones en sus ya más de 34 años al frente de Divididos, la aplanadora del rock.

Su carrera musical comenzó como guitarrista de MAM, su primera banda, entre las décadas de 1970 y 1980. Fue guitarrista de Sumo (cómo olvidar esas escenas en las que Luca se desacataba ante los solos de Mollo) durante la década de 1980, y actualmente es el guitarrista, vocalista y frontman de Divididos, banda que formó junto a Diego Arnedo y completa con Catriel Ciavarella. Además, también ha lanzado canciones y reversiones en formato solista.

La presentación de quién es Ricardo Mollo solo responde a una formalidad. Ricardo es de esas figuras que fueron parte de los cimientos angulares de la época dorada del rock nacional y que hoy, sigue vigente en un lugar indiscutido.

De perfil bajo y sonrisa tímida en cualquier charla que se lo pueda ver, sube al escenario y descose la guitarra como pocos. No es casual que la revista Rolling Stone lo haya nombrado como uno de los tres mejores guitarristas del rock argentino junto a Pappo y David Lebón.

Con Divididos y su amor y filosofía sobre la vida, los orígenes y la pachamama, Mollo reivindica como pocos rockeros el folclore de Atahualpa Yupanqui, pero no deja de hacer sonar a la vez la influencia del rock eléctrico de Led Zeppelin. El resultado es una armonía perfecta que une géneros y generaciones que su música trasciende con gran respeto.

Como acérrimo admirador del cantautor folclorista argentino Atahualpa Yupanqui, Ricardo no pierde oportunidad en reivindicar su obra cada vez que se le presenta la oportunidad. “Lo grande de Atahualpa es la contundencia de eso simple que te deja una enseñanza y una reflexión tremenda”, dijo en una entrevista brindada al historiador Felipe Pigna.

Es por eso que ya es una costumbre de sus shows ver al power trío convocar a varios artistas de la música nativa como invitados especiales de su sets rockeros.

Sin embargo, Divididos esto lo hace desde hace rato, como cuando grabó piezas como “Vientito del Tucumán” y aquella impresionante versión de “El arriero”. “Guanuqueando” y “Nada Tengo”,  son otras de las tremendas versiones del fallecido Ricardo Vilca que interpretan.

Ricardo coquetea con la música de raíz, valora y reivindica lo propio de Argentina. Divididos tiene sin dudas un legado folclórico mediante una relectura de la argentinidad.

Revisando su discografía, el germen folklórico se intensificó en Acariciando lo áspero (1991), en temas como “El burrito” y en la versión de “Cielito lindo” con un paisajismo digno de ser bucólico con cierta impronta latinoamericanista.

En su tercer disco, con La era de la boludez (1993), sortearon una suerte de crítica a la década superficial que se atravesaba, monitoreada conceptualmente por Gustavo Santaolalla.

“La gente se apropió de Divididos para expresar algo que estaba latente. Cuando nos pusimos un poncho o subimos un caballo al escenario fue para provocar, no para mostrar patriotismo. Pero había una necesidad de identidad y el nacionalismo termina siendo el de la z, el que busca que se muera el otro”, explicó Mollo al momento de tomar distancia, aunque la jerga gauchesca y el lunfardo tanguero permanecieron en la obra de Divididos.

“Poder tocar con verdaderos monstruos como Peteco, el Demi, Fortunato (Ramos), Rubén Patagonia y recordar a Ricardo Vilca, fueron instantes realmente muy fuertes y que no se borrarán de nuestra memoria”, dijo el violero cuando participaron del legendario festival “Cosquín”, pero en su versión folclórica, iniciativa que generó adeptos y críticas allá por el 2008.

“El público coreando nuestros temas, respetando las versiones que por ahí no son muy folklóricas, pero que tienen la esencia de cómo fueron creadas, más estar en el escenario que fue transitado por tantos grandes como Atahualpa a quien admiramos desde siempre, es un momento muy especial”, agregó en aquel entonces.

A doce años de la edición de Amapola del ’66, su último disco de estudio, el grupo volvió a trabajar en nuevas composiciones. “Cabalgata deportiva” fue una de ellas. Además, en el 2019 rompieron el silencio con “Mundo ganado” y después en plena cuarentena grabaron “Insomnio”.

Y este 2022, precisamente el 3 de enero lanzaron “Experiencia 432 (Bulín Finoli)” un álbum que grabaron junto a Gillespi, el reconocido músico, humorista y presentador argentino, en el cual realizaron nuevos arreglos y propuesta sonora diferentes con grandes clásicos del rock nacional como “Mañana en el Abasto”, “Dame un limón” y “Paraguay”.

Fuente: Filo News

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Leer más

video

Evento solidario para damnificado por el temporal

Cantantes y bailarines de la movida comercialera, realizan un evento solidario para colaborar con Pablo Quinteros, quien perdió todo tras la ultima lluvia. Será...