La situación económica de las cervecerías artesanales y la gastronomía en general es crítica, porque se vieron obligados a cerrar por la cuarentena obligatoria. Por eso desde estos rubros idearon vender una “cerveza futura”.

“Nosotros nos hicimos de abajo y a medida que fuimos creciendo todo lo que ganamos lo fuimos invirtiendo, así que en un momento nos dimos cuenta de que no íbamos a poder pagar los sueldos de los empleados. Ahí se nos ocurrió la idea de vender cerveza futura: le pedimos a nuestros clientes de siempre si nos podían ayudar haciendo una compra anticipada de una pinta (a $ 175) que podrán consumir en nuestros locales, más una de regalo, cuando termine la cuarentena”, cuenta Gabriel Furnari, maestro cervecero y uno de los socios fundadores de Cervecería Tacuara.

La propuesta la difundieron a través de las redes sociales y tuvo una respuesta que superó sus expectativas: en las primeras 24 horas vendieron 1.000 pintas. El sistema que implementaron fue postear un código QR para que los seguidores pudieran abonar a través de Mercado Pago. Ese éxito inicial los alentó a ofrecer otros productos, como “la hamburguesa futura” ($ 99) y las “latas futuras”.

Lo que Furnari y su equipo no imaginaban es que estaban generando un verdadero movimiento que iba a inspirar a otros pequeños emprendimientos y negocios en todo el país. En sus posteos incluyeron el hashtag #comprafuturaparasalvarapymes e invitaron a compartirlo y difundirlo, como un modo de de sostener “la microeconomía de la cual viven miles de familias”.

Así, la modalidad se fue replicando no sólo en otras cervecerías sino también con ofertas de “compra futura” en los rubros más diversos: desde vouchers con servicios de peluquería y spas hasta alquiler de canchas de fútbol con descuento.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Leer más