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Comodoro Rivadavia

Renunció Massoni: “Muerto el perro”, ¿se acabó la rabia?

Con esta expresión, la tradición popular grafica la conclusión de un conflicto. Palabras más, palabras menos, y sin asociaciones gramaticales “ilícitas”, muchos se preguntarán si con la salida de Federico Massoni, ministro coordinador de Gabinete, comienza a transitarse el camino a la resolución del conflicto docente.

Massoni lideraba, aun por encima del Gobernador, la lista de funcionarios repudiados. Su participación, acertada o no, en los conflictos estatales desencadenó la furia colectiva tras su inacción frente al ataque del que fueron objeto los docentes, en la primera semana de septiembre cuando fueron apaleados por integrantes de una patota sindical que decían pertenecer al gremio petrolero.

Desde entonces hasta ayer, su renuncia fue requerida por varios gremialistas. Los sucesos registrados en Rawson con la “victimizada” figura del referente gremial de los docentes, Santiago Goodman, como participante, más una llamada telefónica desde Buenos Aires terminaron por catapultar definitivamente la salida del ahora ex ministro.

En conferencia de prensa, el gobernador Mariano Arcioni dijo haber “tomado la decisión, muy dolorosa, de solicitarle la renuncia a Federico Massoni, por la simple razón de trabajar en pos de la paz social”; en realidad, el no lo decidió, le indicaron desde el Gobierno central próximo a asumir que hiciera lo posible para pacificar la Provincia y despidiese a Massoni.

Pero la paz social no depende de una renuncia gubernamental, sino de la sincera apuesta de todos los sectores. Factor ausente desde hace tiempo: la sinceridad.

En ambos sectores, en ambas veredas, hubo y hay intolerantes, intransigentes y egoístas. Desde el gobierno y desde los gremios se llenaron la boca hablando de “voluntad de diálogo”, de “acercamiento” de “mesa de negociación”. Pero ninguno dio una muestra verdadera en beneficio de los únicos damnificados de esta pulseada política: los niños.

El gobierno no pudo, los gremios no supieron, ambos no quisieron negociar, acordar, generar un dialogo y mucho menos contribuir por la paz social. ¿Cómo ahora la invocan ?

Ambos sectores denunciaron derechos pero se olvidaron de las “obligaciones”. Ambos. El Estado con toda la responsabilidad que le cabe, los gremios con todos los derechos y representaciones que se atribuyen.

Renunció el ministro que simbolizaba el 50% del conflicto. Massoni ocupó por 4 meses la cartera. Deberían renunciar quienes encabezan el otro 50%, los gremialistas. Entonces, sin “perro” y sin “rabia” los ciudadanos tendrán la verdadera, honesta, justa y genuina posibilidad de negociar por el bien de los alumnos que perdieron 4 meses de clases y que, por evitar los riesgos del año perdido y sin evaluación, son promovidos.

Dejen de lado sus apetencias egoístas, den un paso al costado, para que ellos, quienes son “el futuro” no sean más los castigados.

También podrá inferirse que al desplazar a Massoni, el gobernador estaría capitulando ante una imposición sindical. ¿Qué sigue entonces?, ¿La renuncia del Gobernador ?. No, seguramente eso no suceda y es de esperar que el mismo Arcioni redoble la apuesta. La orden de descontar arbitrariamente los sueldos, impartió el mismo Ejecutivo, de esa manera se demostró fuerza y se colocó algo en sobre la mesa para negociar.

Estrategia pura. Como si fuera una juego de ajedrez donde los peones somos los habitantes y las piezas de importancia son el gobierno de un lado y los sindicalistas del otro.

Como las dos partes no se dan cuenta que es una partida en donde nadie puede ganar porque lo que está en juego es, fundamentalmente, el paso del tiempo. El tiempo pasa. Explíquenle a los chicos que van a pasar de grado sin conocimientos académicos, y cómo van a hacer en el futuro con lo que les deberían haber enseñado y que la ceguera mental de los dos contendientes no lo permitió.

Canal9

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