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La nena con enanismo abandonada tiene un nuevo hogar con una familia cristiana

Natalia vive con una familia cristiana extremadamente devota que quiso adoptarla en 2016, pero retiró su petición cuando conocieron la confusión que existe por su edad.

La niña con enanismo que fue abandonada por sus padres adoptivos tuvo un nuevo comienzo al lado de una familia cristiana muy devota que vive en Indiana, Estados Unidos. A pesar de que sus registros de nacimiento aún son confusos, el desarrollo de su vida dio un giro inesperado cuando llegó a un nuevo hogar donde la llenaron de amor.

La historia de la familia Barnett en 2010 cuando adoptó a Natalia, una niña ucraniana con una rara condición de enanismo que presuntamente tenía ocho años. Dos años más tarde decidieron mudarse a Canadá pero sin la pequeña, a quien dejaron a su suerte en un departamento alquilado en Lafayette o eso aseguraron las autoridades norteamericanas.

Tras más de cinco años de investigación, Kristine Elizabeth Barnett, de 45 años, y su ahora ex esposo, Michael Barnett, de 43, fueron acusados de negligencia por abandonar a la menor.

Las acusaciones fueron negadas rotundamente por la procesada, que defendió su inocencia, y aseguró que fue víctima de un fraude durante el proceso de adopción porque la niña ucraniana de 8 años en realidad era mucho mayor. Según Kristine, el certificado de nacimiento de Natalia fue falsificado y en realidad tenía 22 años.

“Los medios de comunicación me están tachando de abusadora infantil, pero no hay ningún niño aquí. Natalia era una mujer. Tenía la regla. Dientes de adulto. Nunca creció ni una pulgada, algo que puede ocurrir incluso con niños con enanismo. Todos los doctores confirmaron que padecía enfermedades psicológicas graves que solo se diagnostican en adultos”, explicó en entrevista.

Natalia encontró un nuevo hogar al lado de una familia cristiana extremadamente devota que quiso adoptarla en 2016, cuando descubrieron el manejo turbio de sus documentos de nacimiento y confusión de su fecha de nacimiento que supuestamente fue alterada en Ucrania para facilitar su vida.

Los registros judiciales mostraron que Antwon y Cynthia Mans retiraron su petición de adopción después de que el tribunal confirmó que Natalia nació en 1989 y no en 2003.

A pesar de la confusión que existe en torno a su verdadera edad y que descubrieron hace unos años, Antwon y Cynthia consideran a la pequeña como una más de sus hijos, a quien visten como a una niña pequeña a la que integran en todas sus actividades de la iglesia y al lado de sus seres queridos.

Antwon, de 36 años, fue ordenado recientemente como pastor y vive en una antigua casa parroquial de la iglesia al lado de con su esposa Cynthia, de 39 años, y sus cinco hijos.

Una amiga del matrimonio de Indiana confesó al medio británico que “son buenos samaritanos”, que acogieron a una niña abandonada que necesitaba amor.

“Los Mans se preocupan por Natalia y le gusta estar allí. No hay nada loco pasando ni nada. Estas son buenas personas”, detalló.

Agregó que: “Por casualidad se encontraron con esta persona que no estaba siendo tratada correctamente y se preocupaba lo suficiente como para esforzarse por asegurarse de que se hiciera algo al respecto. Si es cierto que sus padres la habían abandonado, es horrible”.

La persona allegada a la familia cristiana dijo que ha conversado con Natalia, que padece displasia espondiloepimetafisaria, trastorno óseo que la hace tener la estatura de un niño pequeño, y aseguró que le cree que es menor de edad.

“Ya trataron de hablar con los padres adoptivos de Natalia y trataron de pasar por los tribunales. Simplemente no están llegando a ninguna parte y ahora esto está aumentando”, mencionó el amigo de Antwon y Cynthia.

“Ella está en una posición realmente incómoda y están tratando de ayudarla. En realidad, hay cosas muy limitadas que pueden hacer por ella porque la gente dice que tiene 30 años. Ni siquiera puede ir a la escuela secundaria”, detalló.

La pareja cristiana usa sus redes sociales para publicar imágenes al lado de la ucraniana que tiene dos certificados de nacimiento, uno que acredita que es menor de edad y el que muestra que tiene más de 20 años.

 

 

 

Una versión muy distinta a la de los Barnett, que aseguran que “la menor” era, en realidad, una estafadora sociópata de 22 años que les hizo sufrir los días más terroríficos de sus vidas.

Su vocabulario, sus expresiones y su comportamiento también hacían indicar que Natalia era mucho mayor de lo que creían. Pero no todo se redujo a una estafa en el certificado de nacimiento. Kristine Barnett relató que su hija adoptiva sufría una sociopatía que los asustó y les impidió durante mucho tiempo dormir por las noches.

“Ella hizo declaraciones y pintó dibujos en los que decía que quería matar a los miembros de la familia, envolverlos en una sábana y ponerlos en el jardín trasero. Se quedaba de pie junto a nosotros en medio de la noche. No se podía dormir. Tuvimos que esconder todos los objetos punzantes. La vi poner químicos, lejía o algo así en mi café y le pregunté: ‘¿Qué estás haciendo?’ Me dijo: ‘Estoy intentando envenenarte’”.

Las autoridades supieron del caso en 2014, cuando la policía acudió a desahuciar al inquilino de la vivienda por falta de pago y encontraron dentro a la niña, que les aseguró que tenía nueve años y que sus padres adoptivos la habían abandonado.

Pero fue en 2012 cuando la Corte Superior del Condado de Marion, en Indianápolis, concluyó que Natalia nació en realidad en 1989, basándose en evidencias médicas. Un año más tarde, la pareja se mudó a Canadá con sus hijos biológicos y dejó a la hija adoptiva en un departamento de Lafayette. Pagaban la renta del inmueble, pero no costeaban el resto de los gastos.

Informes médicos presentados por la policía, basados en la densidad ósea, aseguran que Natalia era una niña cuando los Barnett se marcharon a Canadá. Así lo defendió también el Departamento del Sheriff del Condado de Tippecanoe. El pasado 19 de septiembre se emitió una orden de arresto contra el matrimonio, que fue acusado de abandono infantil. Los dos se encuentran en libertad al abonar una fianza de USD 5.000. El 24 de septiembre deberán presentarse en la primera audiencia en la Corte Superior de Tippecanoe, en Lafayette.

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