El Secretario General del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, indicó desde Buenos Aires al término de la reunión paritaria que la misma fracasó por el posicionamiento del sector empresarial que busca enfrentar a los gremios con el Gobierno nacional para no tener que hacerlo ellos mismos ante medidas que les afectan económicamente. Este viernes en Plenario ratificarán la medida de fuerza prevista para el lunes 29 de abril, paro que afectará a la producción. Jorge Ávila tomó parte de dicho encuentro en el Ministerio de Trabajo acompañado del Secretario Adjunto, Carlos Gómez; el Tesorero, Héctor Millar; miembros de Comisión Directiva y del Cuerpo de Delegados de la Institución, tras el que lamentó que “terminamos en un conflicto que seguramente se irá agravando a medida que pasen las horas, dado que la cámara no quiere reconocer el aumento salarial firmado por ellos mismos, sujeto a la inflación”.

Mañana habrá asamblea

“Nosotros nos hemos tomado el tiempo necesario para que se cumpla esa cláusula (gatillo) y nos encontramos con que hoy la cámara no lo quiere reconocer, y el Gobierno no encuentra la manera de hacer que las empresas reconozcan lo que firmaron”, señaló ‘Loma’, explicando que “solo reconocen una parte, y quieren hacer un anticipo de lo que sería eso para, a partir de ahí, empezar a reconocer 2019. Lo que quieren hacer es únicamente un anticipo de la deuda de 2018 -el 10%- y el restante 4,7 lo quieren dejar afuera”, explicó. El titular del Gremio más poderoso de la región insistió en que “básicamente dejan esa parte afuera y quieren que empecemos a discutir el aumento salarial a partir del 1° de abril de 2019; entonces ni siquiera nos están reconociendo eso. Nos tomamos 30 días para esperar este resultado, pero ahora vamos a hacer Plenario el día viernes a las 10 de la mañana para ratificar el paro”.

Pérdida de poder adquisitivo

“Alguien puede haber dicho que el 10% era bueno y que a partir de abril se podía cerrar otro 10% más ya para 2019, y salir a venderlo igual; pero no es ese el tema, sino que la pelea está en mantener el poder adquisitivo de los Trabajadores”, disparó Ávila, argumentando que “lamentablemente llegamos a esta circunstancia no por temas de los Trabajadores ni tampoco por cuestiones sindicales, sino por un capricho de la cámara empresarial”. El dirigente remarcó que “lo que quieren hacer es prácticamente enfrentarnos con el Gobierno porque ellos no han podido cerrar la situación de Vaca Muerta con el precio del gas, y como no pueden pelearse con el Gobierno tras la declaración de inconstitucional de los cuatro dólares por barril por parte de un Juez, entonces quieren que lo hagamos nosotros”.

En ese marco, expresó que lo hacen a sabiendas de que el día 2 de mayo el Gremio tiene una reunión con el Gobierno en Comodoro por la Cuenca del Golfo San Jorge en Chubut “y ahora vamos a llegar a esas reuniones con conflictos”, recordando que “incluso este viernes Neuquén también tiene una mesa similar en su provincia, por eso creo que las cámaras nos están empujando a una pelea distinta”.

El eje de la controversia es la “cláusula gatillo”

Los gremios reclaman un aumento salarial de casi un 15% pendiente del año pasado. Es la que la inflación entre el 1º de abril de 2018 y el 31 de marzo de 2019 ascendió al 54,8%, según datos del Indec. La pauta salarial del año pasado fue del 40%, por lo que los sindicatos demandan ahora que las petroleras reconozcan ese 14,8% restante. Las productoras, lideradas por YPF, Pan American Energy (PAE) y Total, entre otras, aclaran, sin embargo, que no existe obligación en tal sentido, dado que el acuerdo 2018 contemplaba una cláusula de revisión por inflación no automática. No existía una cláusula gatillo como en otros años.

Como representantes de los gremios petroleros participarán de la reunión Guillermo Pereyra del sindicato de petroleros privados de las provincias de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Jorge “Loma” Ávila de la provincia de Chubut y José Llugdar del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de la Patagonia Austral. “Los gremios entienden que como el sector petrolero no atraviesa una crisis como otros segmentos de la economía, está en condiciones de reconocer ese diferencial pendiente del año pasado y reclaman en esa dirección”, indicó a Econojournal una fuente empresarial. Las empresas, por el contrario, explican que la situación de la industria no es homogénea dado que hay productoras que efectivamente vieron una recomposición de sus ingresos por la mejora del precio del barril, pero, sin embargo, hay empresas de servicios petroleros que atraviesan dificultades por la caída de los márgenes en el sector. A partir de esta lectura, lo que ofrecen las empresas es un aumento a cuenta cercano al 10% aplicado desde el mes de abril que se abonan a principios del mes de mayo, y postergar la discusión de paritarias para dentro de tres o cuatro semanas a la espera de lo que suceda con el tipo de cambio y las incertidumbres políticas en torno a las elecciones en el país.