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Temporal en Buenos Aires: dos muertos y destrozos por la fuerte tormenta y la caída de granizo

Dos muertos, calles anegadas, ramas caídas, numerosos usuarios sin luz, carteles derrumbados, semáforos fuera de servicio y techos volados fueron algunas de las múltiples consecuencias del intenso temporal de lluvia, viento y granizo que azotó desde este domingo a la madrugada el área metropolitana de Buenos Aires.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Alejandro Paul y Abel Ezequiel Apud, quienes murieron al entrar en contacto con una puerta de chapa electrificada en el patio de su casa, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
Los momentos más intensos del temporal se registraron alrededor de las 3 de la madrugada y poco después de las 6.30, cuando la lluvia dejó sin visibilidad a las calles y avenidas de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Pasadas las 3.30, se desplomó sobre cuatro casas un enorme cartel publicitario ubicado de cara a la avenida General Paz, cerca del cruce con avenida Mosconi, en el municipio de Tres de Febrero.
Desde el sábado por la noche más de 100 mil usuarios se quedaron sin suministro eléctrico, principalmente en el conurbano. Según informó el sitio web del ENRE, pasadas las 14.30 todavía había unos 59.798 usuarios de Edenor y 43.613 usuarios de Edesur afectados. En la web del ENRE, sin embargo, no se estipula un tiempo estimado de normalización del suministro.

Diego Valenzuela, Intendente de Tres de Febrero, dijo que fue “un día difícil” y que continúan trabajando junto al Comité de Crisis y Defensa Civil.

“Fue una situación climática excepcional con vientos de más de 120 y 150 kilómetros. Hubo 120 eventos, entre caídas de árboles, voladuras de techos y postes de luz”, lamentó.

Indicó que no hay evacuados y aseguró que “con trabajo nos vamos a recuperando”.

Por otro lado, expresó que las dos muertes fueron “muy dolorosas” y detalló: “Por el informe policial, el padre había salido a cerrar una puerta en el galpón del fondo de la casa, habría sufrido la descarga eléctrica y el hijo trató de ayudarlo”.

El Servicio Meteorológico Nacional informó a media mañana que en 24 horas cayeron sobre el área metropolitana 108 milímetros de agua, cuando las previsiones para toda la semana comprendida entre el 27 de abril y el 3 de mayo eran de 70 milímetros.

La virulencia del temporal -con ráfagas de viento superiores a los 100 km por hora- fue tal que se derrumbó parte de una escuela en El Palomar, cedió un muro del hospital neurosiquiátrico José Tiburcio Borda, voló el techo de una estación de servicio en Liniers y se cayó una estructura sobre los autos en un garaje de Merlo, entre los numerosos lugares que sufrieron daños.
El temporal se sintió con intensidad en barrios de la zona norte de la Capital, como Belgrano, Palermo y Núñez, donde cayeron árboles y ramas sobre autos estacionados.

Además, la acumulación de hojas en los sumideros taponó los desagües callejeros, por lo que numerosas arterias se vieron anegadas de vereda a vereda.
El mismo panorama se observaba en barrios del sur del Gran Buenos Aires (sectores de Lanús, Avellaneda, Quilmes y Lomas de Zamora, entre otros) y hasta en la mismísima Avenida 9 de Julio, donde el tramo entre la avenida Córdoba y la calle Viamonte, mano a Constitución, quedó convertido en una pileta.
En la zona oeste del conurbano, vecinos de Merlo -partido que se declaró en emergencia- sostuvieron que por la región pasó un tornado, aunque ello no fue confirmado por el Servicio Meteorológico.

Otras zonas del oeste del GBA, como Morón, Castelar, Ituzaingó, Moreno y Luján, también reportaron serios trastornos derivados de la tormenta, como así también en el Acceso Oeste, donde se registró un corte a la altura del hospital Posadas.

El temor en la zona de Luján persistía hasta este domingo por la noche, ya que el río estaba en constante crecida, porque, pasadas las 16, había alcanzado su pico máximo del día, con 2,58 metros.

La actividad en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tuvo que ser suspendida alrededor de las 6 y recién pudo reanudarse parcialmente a partir de las 9, pero con numerosas demoras y cancelaciones.

Ya entrada la tarde, en esa terminal aérea sólo se registraban algunas pocas demoras.

Un panorama similar se observó en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery, de donde se viralizaron imágenes con agua filtrándose y cayendo sobre los mostradores de embarque hasta inundar parte del hall.

Ya entrada la tarde, fueron solucionadas las filtraciones, algo que también pasó en el aeropuerto de El Palomar, y la actividad se normalizó totalmente.

Pese a los numerosos inconvenientes, el servicio de subterráneos comenzó a funcionar con normalidad en el horario habitual de los domingos, según informó Metrovías, aunque más tarde hubo interrupciones en las líneas B y C, como así también en el Premetro.

Pero, entrada la tarde, las seis líneas del subterráneo funcionaban normalmente, ya que por la mañana trabajaron en las estaciones donde había entrado agua y era imposible transitar, debido a que los sumideros y las bocas de tormentas estaban tapados o no daban abasto y salía por los túneles.

Con el correr de las horas, las redes sociales se fueron poblando de imágenes de calles inundadas, árboles caídos sobre autos y otras consecuencias del temporal.

A media mañana, el Servicio Meteorológico Nacional renovó el alerta para el área metropolitana por lluvias y tormentas, con “abundante caída de agua en cortos períodos, fuerte actividad eléctrica, ráfagas y ocasional caída de granizo”.

Las inundaciones también se habían registrado en el Teatro Colón, lo que generó daño en los pisos.

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