Los tíos de Sheila Ayala confesaron el crimen

Los tíos de Sheila Alejandra Ayala, la niña de 10 años que fue encontrada muerta este jueves por la tarde en el partido bonaerense de San Miguel, confesaron que mataron a su sobrina.

“Tomamos droga y alcohol y no sabemos cómo llegamos a eso”, afirmaron una vez que ingresaron a la comisaría.

Se trata de Fabián González y su pareja, Leonela Ayala, ambos viven en la casa contigua al predio en el que la Policía Bonaerense halló el cadáver de la nena en una bolsa de plástico, debajo de un colchón, entre una pared y una medianera.

Poco antes de las 20 horas, Leonela Abigal Ayala, hermana de Juan Carlos, padre de Sheila Ayala y Fabián Ezequiel González Rojas, oriundo de Paraguay, su pareja de 24 años de edad, reconocieron ante efectivos de la Policía Bonaerense haber asesinado a su sobrina cuando peritos requisaban su departamento, según confirmaron fuentes policiales. En su departamento se encontraron bolsas y cintas sobre un colchón, compatibles con las que el cadáver de la menor fue envuelto.

La hipótesis principal de los investigadores es que la nena de 10 años habría sido víctima de un ataque sexual -por las heridas que presenta el cuerpo- y que habría muerto por asfixia. Así se lo aseguró a Infobae una alta fuente de la investigación.

El giro del caso es sorprendente: Leonela había dado varias entrevistas a canales de televisión denunciando la desaparición de su sobrina. Ella y su marido son padres de un bebé de un año y seis meses y ella está embarazada.

La tía había encabezado la campaña por encontrar a su sobrina desde su perfil de Facebook. “Que aparezca mi sobrina Sheila Ayala, aparecé, te estamos buscando, desapareció ayer (por el domingo), si alguien la vio por favor comunicarse a estos números”, publicó en un posteo el lunes pasado. Hoy, su muro está minado de insultos. “Asesina, hija de puta”, la llaman a Leonela.

Tan solo cinco meses atrás, Sheila festejaba el cumpleaños de su primo, el hijo de sus presuntos asesinos, con una torta de banana y dulce de leche en el barrio Trujuy.

Por lo pronto, la familia no tiene una explicación. Gladys, abuela paterna de la menor asesinada, dice: “Yo no sé qué pasó, no sé si Fabián y Leonela eran borrachos, violentos, drogadictos, yo mucho no los trataba. A Leonela la vi pocas veces, una vez que vino a festejar el cumpleaños de mi nieta. Cada uno tiene su hogar, yo con ellos no me meto, vivo en San Miguel pero no iba para Trujuy. Mi hijo era un padrazo para la nena”.

González Rojas, por su parte, tiene antecedentes penales. Su legajo en el Ministerio de Seguridad bonaerense muestra una causa por robo en poblado y en banda de 2013 que tramitó en el Juzgado de Garantías Nº2 de San Martín.

Ambos fueron aprehendidos por la DDI de San Miguel. Su confesión deberá ser reiterada ante los investigadores del caso en la Fiscalía Nº20 de Malvinas Argentinas para que tenga algún tipo de validez. Esta tarde, la Policía Bonaerense intentó ingresar al departamento de los supuestos asesinos en su búsqueda en el complejo del barrio Trujuy. Nadie contestó el llamado en la puerta: “Al no tener orden judicial de allanamiento no pudimos tirar la puerta abajo”, asegura una fuente con acceso a la investigación.

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