Complicaciones de la gripe

En época de cambios de temperatura es común adquirir infecciones o alergias. Por eso es importante conocer las complicaciones de la gripe.
Sentir cuerpo cortado, fluidos nasales y malestar en general son algunos de los síntomas. Normalmente, si se sigue un tratamiento adecuado, la gripe se puede curar en un par de semanas, incluso en unos días.

La temporada típica de la gripe comienza en abril/mayo, aunque se extiende también a lo largo del invierno. Es una enfermedad muy contagiosa que se propaga a través de la inhalación del virus. Cada vez que una persona que tiene gripe estornuda o tose cerca de otras personas es posible que se produzca el contagio de la enfermedad.

Los síntomas suelen comenzar con algunas líneas de fiebre y dolor de cabeza. A su vez, es muy común que las personas sientan dolores musculares, fatiga y pérdida de apetito. La mayoría de los pacientes también desarrolla tos, dolor de garganta y secreción nasal.

Al igual que sucede con otras enfermedades, existe la posibilidad de que los pacientes que la padecen desarrollen ciertas complicaciones. Es importante aclarar que en la mayoría de los casos las personas se recuperan en períodos cortos sin efectos secundarios. Las complicaciones de la gripe pueden ser relativamente leves, aunque también pueden causar consecuencias graves.
Infecciones en los senos nasales y en los oídos

Las infecciones del oído son muy comunes, especialmente en bebés y niños. Sin embargo, como consecuencia de una gripe pueden aparecer en cualquier persona, sin importar su edad. Los síntomas de una infección de oído son problemas de audición, sensación de golpes en los oídos, dolor agudo e incluso dificultad para dormir.

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Por otro lado, las infecciones en la nariz -comúnmente conocida como sinusitis- suele presentar síntomas como dolor en la frente, los pómulos o la mandíbula. Asimismo, el dolor de cabeza, de oído y una fuerte congestión también pueden desarrollarse a partir de la sinusitis.

Bronquitis

Es una inflamación de los bronquios en los pulmones, que se puede desarrollar por sí sola o como consecuencia de la gripe.

Los síntomas consisten en dolor de garganta, agotamiento, fiebre, dolores en el cuerpo, congestión y goteo nasal, vómitos y diarrea.

El principal síntoma de bronquitis aguda es la tos persistente, que puede durar hasta veinte días. Incluso después de que haya desaparecido la infección, es posible que el paciente todavía tenga tos seca durante días o semanas.

Otros síntomas de la bronquitis aguda comprenden sibilancias -silbidos o chillidos al respirar-, fiebre leve y presión o dolor en el pecho.

Si la bronquitis aguda empeora y no se trata el paciente puede manifestar sensación de falta de aliento, especialmente cuando realiza una actividad física.

Las complicaciones mencionadas hasta ahora son relativamente leves y no suelen tener consecuencias en la salud del paciente. Sin embargo, enfermedades como la gripe pueden causar efectos adversos más graves y con un impacto mayor en el organismo de las personas que las padecen.

Neumonía

Es una infección de los pulmones que ocasiona una grave inflamación de los mismos, lo cual provoca dificultad para respirar e inclusive dolor; puede ser de origen bacteriano, viral o parasitario.

Los síntomas de la neumonía pueden ser diversos. Dificultad para respirar, escalofríos, fiebre, sudoración, dolor en el pecho y tos -con o sin flema- son los principales síntomas que se presentan en pacientes con neumonía. Sin embargo, es importante destacar que no todas las personas presentan todos los síntomas.
Síndrome de dificultad respiratoria aguda

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Una de las complicaciones de la gripe más grave es el síndrome de dificultad respiratoria aguda, una patología que provoca problemas para respirar y es potencialmente mortal.

Los pulmones de los pacientes están muy inflamados y llenos de líquido, lo cual hace que no puedan funcionar correctamente. Por eso, quienes sufren esta complicación tienen dificultades para recibir el oxígeno que el organismo necesita y expulsar el dióxido de carbono.

En la mayoría de los casos, las personas con el SDRA deben recibir oxígeno adicional y, en general, necesitan la ayuda de un ventilador mecánico (respirador) para respirar. Con la atención médica necesaria los pacientes pueden superar el síndrome y reponerse. Sin embargo, aproximadamente el 40% muere a causa del síndrome, incluso si ha recibido un tratamiento intensivo.

¿Quién está en riesgo de sufrir complicaciones de la gripe?

Cualquier persona puede desarrollar complicaciones de la gripe, pero las personas con mayor riesgo son la de edad avanzada y los niños menores de cinco años, ya que sus sistemas inmunitarios no funcionan completamente bien.

En ambos casos es probable que cuando su cuerpo es atacado por un virus, como la gripe, sean incapaces de combatirla en forma eficaz. Así, su organismo queda expuesto a complicaciones de menor o mayor gravedad, como la bronquitis o la neumonía, por ejemplo. Las mujeres embarazadas, por su parte, también están más expuestas a desarrollar efectos adversos a partir de una gripe. Los cambios que ocurren en el cuerpo de la mujer durante el embarazo, incluyendo el aumento de los niveles hormonales y los cambios en el sistema inmune, hacen que puedan ser más susceptibles a complicaciones.

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Las personas con condiciones de salud crónicas -como pueden ser el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, entre otras-, también tienen una mayor probabilidad de sufrir complicaciones, sobre todo si la patología de base afecta los pulmones. A su vez, quienes tengan un historial de problemas cardíacos, la diabetes y la infección por el VIH también tienden a tener una mayor tasa de complicaciones que el público en general.

Por último, aquellos pacientes que se encuentren en medio de algún tratamiento -como la quimioterapia o medicamentos contra el rechazo de un trasplante de órgano- tienen afectado su sistema inmune. Esto significa que no está funcionando de manera eficiente y pueden tener problemas para combatir las infecciones.

¿Quiénes deben vacunarse contra la gripe?

Todas aquellas personas que se encuentren el los grupos de riesgo de contagio de la enfermedad deben recibir la vacuna. Según los organismos de salud, los niños de 6 a 24 meses, las mujeres embarazadas en cualquier trimestre de la gestación y hasta diez días después del parto, los trabajadores de la salud -enfermeras, médicos, instrumentadoras, entre otros- y las personas mayores de 65 años se encuentran dentro de la categoría de grupos de riesgo. Asimismo, todas aquellas personas de entre 2 y 64 años que padezcan algún trastorno de salud, como obesidad, síndromes genéticos, enfermedades respiratorias crónicas, cardiopatías, diabéticos, inmunosuprimidos, oncológicos o patología renal, también se encuentran dentro de los grupos que deben recibir la vacuna contra la gripe.

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