¿Quiénes deben aplicarse la vacuna contra la gripe?

En el caso de la gripe, en Argentina se realizan campañas cada año para fomentar la vacunación en el período preinvernal y así prevenir el contagio de la enfermedad, dado que se trata de la forma más efectiva de prevención que existe actualmente.

Desde el Ministerio de Salud advierten que hay algunas personas que están incluídas dentro de lo que se conoce como grupos de riesgo, es decir, todos aquellos que tienen mayores probabilidades de contraer la enfermedad y que los afecte en forma severa.
os bebés de entre 6 y 24 meses se encuentran dentro de los grupos de riesgo, por lo que la vacunación se realiza en forma gratuita en todas las instituciones de salud. Asimismo, las mujeres embarazadas en cualquier momento del período de gestación y las personas mayores de 65 años también están incluidos dentro de esta categoría. En estos casos la vacuna se aplica en forma gratuita y sin ningún tipo de prescripción médica, por lo que no entran en juego las obras sociales o empresas de medicina prepaga.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando la persona se quiere aplicar la vacuna y no está dentro de los grupos de riesgo? Aquellas personas que quieran vacunarse y no cumplan con los requisitos mencionados deberán llevar la indicación específica de un médico, como en el caso de los pacientes que padecen patologías crónicas. Al momento de solicitar la vacuna deberán presentar un diagnóstico de esa enfermedad que justifique la aplicación de la inmunización. Así, podrán también recibir la vacuna en forma gratuita al igual que el resto de los grupos de riesgo.

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Las enfermedades cardíacas -insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, reemplazo valvular, valvulopatía- y las enfermedades respiratorias crónicas -la hernia diafragmática, el EPOC, el enfisema congénito, la displasia broncopulmonar, la fibrosis quística y el asma- son algunas de las patologías que entran dentro del grupo de enfermedades crónicas que requieren inmunización. A su vez, la diabetes, el VIH, los trasplantes de órganos, la insuficiencia renal aguda en diálisis y algunos tipos de patologías neurológicas son motivo para requerir la aplicación de la vacuna.

Si bien en el ámbito público y en el privado las condiciones son las mismas, es probable que las instituciones privadas certifiquen la indicación de vacunación con el diagnóstico de patología crónica del paciente para otorgar el 100% de cobertura del costo de la aplicación.

La vacuna se aplica en forma gratuita en los centros de salud de todo el país.
Es importante considerar que la inmunización solo se realiza para los subtipos del virus que se encuentran en circulación actualmente. En su página oficial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que los causantes de las epidemias suelen ser los tipos A y B. Es por eso que los tipos C y D no están incluídos en la vacuna que se aplica en forma gratuita a las personas en los hospitales públicos de todo el país.

El organismo internacional señala que los virus del tipo C se detectan con una frecuencia muy baja y las infecciones que causan suelen ser leves, por lo que “carecen de importancia desde el punto de vista de la salud pública”.

Por su parte, el tipo D afecta principalmente al ganado, lo cual implica que no parecen ser causa de infección ni enfermedad en el ser humano.

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Es por eso que desde la salud pública se pone el acento en los virus gripe que actualmente se encuentran en circulación entre las personas. Aquellos que pertenecen a la gripe A que se han detectado en forma reciente son el A(H1N1) y el A(H3N2). El A(H1N1) fue el causante de la pandemia de 2009.

¿Cómo detectar un caso de gripe?

Esta enfermedad tiene síntomas muy característicos, lo cual puede ser muy beneficioso al momento de hacer un diagnóstico y poder comenzar un tratamiento. En la mayoría de los casos, la gripe estacional presenta un inicio súbito de fiebre, tos -generalmente seca-, dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y abundante secreción nasal. A su vez, la tos puede ser intensa y durar 2 semanas o más, mientras que la fiebre y el resto de los síntomas suelen desaparecer en el plazo de una semana.

Si bien en muchos casos puede ser una patología leve, en algunas personas se presenta en forma más grave e incluso puede ser mortal. De acuerdo a las cifras de la OMS, las epidemias anuales causan 3 a 5 millones de casos graves y 290.000 a 650.000 muertes.

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