2 de febrero de 1536: Primera fundación de la Ciudad de Buenos Aires.

La Ciudad de Buenos Aires fue fundada dos veces. La primera fundación ocurrió en 1536, cuando el colonizador español Pedro de Mendoza estableció el primer asentamiento. Lo nombró Ciudad del Espíritu Santo y Puerto de Santa María del Buen Ayre. La segunda y definitiva fundación fue realizada por Juan de Garay en 1580, quien denominó el sitio Ciudad de Trinidad.
Buenos Aires fue durante casi dos siglos una de las ciudades más pobres e insignificantes del Imperio español en América frente al esplendor de México, Lima, La Habana, Quito o Potosí. El Gran Buenos Aires fue uno de los principales destinos del proceso inmigratorio que tuvo la Argentina.

La primera expedición que llegó al Río de la Plata fue la de Juan Díaz de Solis en Enero en 1516, que desembarcó en las costas de Uruguay. Luego de esta instalación, Solis es atacado y muerto por los indios de la zona. Cuatro años más tarde, la flota de Hernando de Magallanes costea el litoral de la provincia de Bs. As. y descubre el estrecho de Todos los Santos el 21 de Octubre de 1520. Pero recién, en Junio de 1527, Sebastián Caboto, se interna en el Río Paraná y funda el Fuerte Sancti Spiritus; luego regresa en 1530 a España, llevando consigo la leyenda de “La sierra de Plata y las tierras del Rey Blanco”. Esta leyenda fue la que indujo a Carlos I a financiar la expedición ultramarina de Pedro de Mendoza en 1536.

Cuando en el año 1580 Don Juan de Garay fundó la ciudad de Buenos Aires, en el límite de los actuales barrios de San Nicolás y Monserrat, miró al Sur. Ubicó la Plaza Mayor, el Cabildo, el Fuerte, y la Catedral a orillas del Río de la Plata y el puerto en la zona Sur. El sector creció con rapidez por la radicación de trabajadores portuarios.

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Durante la segunda mitad del siglo XIX, el puerto fue el punto de llegada de la gran corriente inmigratoria promovida por el Estado argentino para poblar la nación. Españoles, italianos, sirio-libaneses, polacos y rusos le imprimieron a Buenos Aires el eclecticismo cultural que la distingue. A lo largo del siglo XX, sucesivas migraciones (internas, de países latinoamericanos y de Asia) terminaron de conformar a Buenos Aires como una ciudad cosmopolita en la que conviven personas de diversas culturas y religiones.

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